La biblioteca de nuestra Academia sigue creciendo

El tercer volumen de la biblioteca de la Academia “El medio es el mensaje: Historia de las Agencias de Medios” fue presentado en Media Plus Equmedia el 10 de julio de la mano de su autor, Enrique Yarza, al que presentó Agustín Elbaile, presidente de la Academia de la Publicidad.

Agustín Elbaile quiso destacar la labor de divulgación y docencia que la Academia ha querido realizar desde la presentación del programa de la actual junta directiva hace tres años. Para poder realizar esta labor se creó la Biblioteca de la Academia de la cual asistimos a la presentación de su tercer volumen, una historia de las Agencias de Medios desde los años 60 hasta hoy.

El autor, Enrique Yarza destacó que este libro es un paso más en la misión de la Academia de Publicidad de crear una biblioteca que difunda el conocimiento sobre la profesión. El libro ofrece un recorrido histórico de la evolución de las agencias de medios, desde la creación de las distribuidoras de publicidad en la década de los 60, las primeras centrales de compra y la transición hacia agencias de medios hasta la fecha actual.

Analizando la historia, se entiende mejor la situación actual y cada lector puede aventurar en el futuro próximo. Es un libro amable, fácil de leer y didáctico, con alguna que otra anécdota vivida y huyendo de tecnicismos, datos y cifras.

Sergio Rodríguez, por su parte, señala que «cualquiera de los archivos que manejemos hoy mismo desde nuestro ordenador, tableta o móvil, es más que probable que dentro de unos pocos años, o décadas siendo muy optimista, no los podamos abrir. Tampoco lo que recojan hoy las páginas webs que visitemos, será lo mismo. En cambio, este libro en papel y cualquier otro publicado hoy, podría ser abierto y leído sin problema alguno dentro de 500 años, contando la misma historia que el lector espera encontrar. La historia de la humanidad se ha podido ir contando porque se conservaban piezas físicas que servía como anclaje de un recuerdo, de un momento, de un pasaje. Por eso existe el Museo del Prado o la Biblioteca Nacional. Lo mismo pasa con nuestra historia publicitaria. Sin patrimonio publicitario que se conserve, seremos gente sin historia. Y eso es grave.

Precisamente nosotros, los publicitarios, que nuestro desmedido ego nos lleva siempre a pensar, a menudo, que somos importantes. Paradógico, ¿no?

Este libro impreso va a durar mucho tiempo. Y será un testigo imprescindible para entender una parte imprescindible de nuestra profesión. Cómo evolucionaron las agencias de medios ya tiene su reconocimiento. No se había hecho hasta entonces una monografía al respecto apoyada, además, por un importante volumen de anuncios de autopromoción de las mismas gracias a que se habían conservado todos ellos. Texto e imagen, de la mano.

Desde el Centro de Documentación Publicitaria ha sido nuevamente un honor y placer inmenso, el poder contribuir a que la Biblioteca de la Academia de la Publicidad, aquella que soñó Julián Bravo, sea ya una realidad consistente.»